Reseña: K-On!

De : Wilburg


K-On era una de esas series que tenía en pendientes desde hace mucho, mucho tiempo. Diría que la tengo en mi lista desde que comencé a interesarme por ver anime. Y desde entonces se me había olvidado que debía verla. Es un grave problema del sentido de prioridad que tengo. Lo notarán al ver la cantidad de series de temporada estoy siguiendo, cuando podría ver obras maestras. Pero, debido a la urgencia de sacar una reseña, tuve la obligación de verme una serie completa en unos dos días. Tomé todas las series de un cour en mi lista, y K-On salió vencedora en una elección completamente al azar.

Tenía grandes expectativas para esta serie por la cantidad de buenos comentarios que había escuchado, y, principalmente, por estar dirigida por Naoko Yamada y animada por mi estudio favorito, Kyoto Animation. Afortunadamente, no solo cumplió mis expectativas, las sobrepasó brutalmente. Y, si su segunda temporada vale la pena entrará en mi lista de favoritos por… varias razones, de las que hablaré en las siguientes líneas. Pero antes de pasar a hablar directamente de K-On, debemos derribar una barrera fundamental para poder discutir sobre esta serie sin ningún tipo de prejuicios.

HABLEMOS SOBRE EL MOE

Este es un tema cuanto menos polémico. La simple palabra ya es escandalosa, dado que es usada por ciertos grupos para referirse a este tipo de series de forma despectiva. Por lo que no sé si esté del todo bien decir frases tales como “A mí me gusta mucho el moe”. Sin embargo, a efectos prácticos del artículo, usaremos la palabra para referirnos a este “estilo artístico”.

Las opiniones con respecto a este tema están muy polarizadas: o lo amas, o lo odias. Claro, también están los que son completamente indiferentes al tema. Pero vagando por internet, notarás que estos son casi inexistentes en las discusiones, probablemente porque los dos grupos más extremistas son mucho más ruidosos.


Ritsu se pone triste cada vez que alguien se rehúsa a ver K-On por ser "muy moe".

Aun no he visto el suficiente anime como para considerarme un “amante del moe”, pero debo decir que me posiciono más con el bando de los defensores de este estilo. ¿Por qué? Simple; porque no tiene nada de malo. Obviamente, el moe no es superior al resto del anime, y no todas las series que entran en esta categoría son obras maestras. Pero sería como decir que todas las series de mechas son obras maestras únicamente por ser de mechas. Ahora, el bando contrario está compuesto por gente llena de odio que sostienen que el moe está destruyendo al medio y que es imposible que algo bueno salga de esto. Eso es incluso más estúpido que pensar que todo el moe es bueno. Están destruyendo y rebajando un “género” entero sin siquiera tomarse las molestias de ver más allá de las apariencias.

Sí, el moe es un estilo que puede no ser de su agrado, no hay ningún problema en eso. Se llaman preferencias, y lo mismo podría pasar con cualquier otro género. Yo, por ejemplo, no disfruto mucho de las series de mechas. Ver a robots pegándose está muy abajo en mi lista de preferencias. El problema llega cuando esas preferencias te convierten en un disociado que no ve más allá de la capa superficial de las series. En ese caso, yo jamás habría visto Neon Génesis Evangelion, solo por ser de mechas. Y esta se terminó convirtiendo en una de mis series favoritas. El problema principal, me parece, es que la gente suele centrarse mucho en cosas realmente irrelevantes. Lo importante, y lo que hace trascendente a una serie, no es que sea de mechas o que sea moe. Va mucho más allá. Y K-On va mucho más allá de simplemente ser moe.

Por cierto, último paréntesis antes de comenzar la reseña en sí. Me gustaría aclarar que no hay una sola manera de trascender un género e ir más allá. Parece que muchos piensan que la única forma de hacer de un género algo serio es haciendo una “deconstrucción” (odio esa palabra) oscura y sangrienta. Y no. Madoka Magica no es la única forma de hacer del moe algo más interesante. Ahora sí, vamos a la reseña.

LA EXCEPCIONAL DIRECCIÓN DE NAOKO YAMADA

Vale, comencemos con el principal tema que le da vida a K-On: su dirección. En esta ocasión, estamos hablando de uno de los primeros trabajos de Naoko Yamada como directora. Su nombre se ha hecho muy popular dentro de la comunidad luego de su participación como directora en Tamako Love Story y, más recientemente, en Koe no Katachi. Y madre mía. Su estilo es algo digno de análisis… un análisis que no me importaría tomarme la molestia de hacerlo yo mismo. No solo por sus ya famosos planos de piernas, sino por su montaje tan peculiar, la forma desbalanceada de encuadrar muchos planos, su manera de manejar el ritmo de una historia y el uso que le da a la iluminación y los colores.

Algún fetiche tendrá Naoko Yamada con las piernas. Pero este plano es genial y eso hay que agradecérselo.

Pero en esta ocasión hablamos solo de K-On, así que vayamos en orden. En los primeros capítulos la dirección es impecable en el sentido de que carece de errores graves. Mientras, comienza a dar algunas muestras de su estilo con un montaje muy interesante en la primera escena de la serie y, cómo no, algunos planos de piernas. Aunque en estos capítulos le da primordial importancia a que los personajes se desenvuelvan en su entorno sin que la cámara manipule lo que nosotros vemos. Deja que el equipo de animadores haga el trabajo de cargar de personalidad a las protagonistas, para que nos hagamos una idea propia de quiénes serán ellas como personajes.

Es en el cuarto episodio cuando Naoko Yamada sale de las sombras y demuestra por qué es una de las directoras más talentosas que hay en la industria ahora mismo. En el mismo, tenemos una escena en la que Mio ve a Yui tocar la guitarra mientras el fondo es iluminado por pirotecnia. Este momento me enamoró, y me hizo entender por qué K-On sería una muy buena serie. 


Este momento... está muy bien hecho. Esta primera temporada no es una cargada de sentimientos ni busca apelar a emociones muy fuertes, pero esta escena logra, incluso con su sencillez, transmitir las emociones de las protagonistas.

Para dar un poco de contexto de por qué esta escena está tan bien hecha, les puedo decir que el capítulo entero está hecho para mostrar aspectos nuevos de los personajes. Para mostrar que Mio no es simplemente una niña miedosa; tiene preocupaciones y sueños. Y en este capítulo se encuentra entre molesta y triste, porque las demás no se toman la banda en serio. Todo esto lo muestran casi que únicamente mediante la composición de los planos, la iluminación y muchos momentos de silencio. Y esta es la escena en la que desemboca toda la tensión. Todo el episodio estaba hecho para llegar a esta escena y que, con una hermosa animación y una iluminación espectacular, pudieras entender los sentimientos y los pensamientos de Mio tan solo con ver unos pocos planos de reacción. Ella ama la música, quiere ensayar y llegar a tener una gran banda. Pero en esta escena comprende que antes de todo eso está la amistad. Que no vale la pena tocar si no lo hace con sus amigas y si no se lo pasa tan bien como se lo está pasando Yui. Les recomiendo, de verdad, que si le van a dar una oportunidad a K-On, vean al menos hasta el cuarto episodio.

Y lo bueno no se queda ahí. De ese episodio en adelante, el estilo de Naoko Yamada sale a flote y se impone en la serie. No daré ejemplos puntuales para evitar soltar algún spoiler. Lo que sí diré es que donde más resalta la dirección es en los últimos episodios. Entre el episodio 10 y el 14, la directora te lleva de la mano y te muestra una gran variedad de emociones, en muchas ocasiones sin apenas usar diálogo.

GRACIAS, KYOANI

Para hablar de K-On en condiciones, no podemos evitar hablar de la animación. Debemos entender que gran parte de las cosas que dije en el apartado anterior no tendrían ese impacto de no ser por la gran animación de Kyoto Animation. Muchos discriminan a KyoAni por producir casi únicamente series moe, pero opines lo que opines sobre las series que produce este estudio, hay un hecho que es indiscutible: están entre los estudios con la mejor animación actualmente. Pensando mucho, solo se me ocurre Bones como el único estudio que estaría a la altura de KyoAni en cuanto a calidad de animación, sin tomar en cuenta las diferencias que hay en el tipo de series que producen, teniendo Bones la ventaja al tener escenas de acción donde lucir su animación.

Repasando un poco lo que ha producido Kyoto Animation, entre sus trabajos encontramos cosas de la calidad de Hibike! Euphonium, Tamako Love Story, Nichijou, Lucky Star, Kyokai no Kanata y, su más reciente trabajo, Koe no Katachi. Así que no me extrañó para nada encontrarme tal calidad en K-On.

La cantidad de personalidad que le dan los animadores a los personajes solo con el lenguaje corporal es increíble. Además de poner una gran atención a no aburrir. Pocas son las escenas donde veamos a un personaje estático simplemente moviendo la boca en una animación consistente en tres dibujos que se repiten en bucle. Y, una de las cosas que más me gustaron, la atención que le ponen a las caras graciosas. Parece un tema tonto, pero al hablar de una serie que tiene una cantidad de humor muy importante, es necesario no aburrir haciendo siempre la misma cara cuando quieras causar gracia. La animación es especialmente importante cuando hablamos de una serie con un guion tan simple… aunque simple no necesariamente significa malo.

UN GUION SIMPLE PERO QUE FUNCIONA

Como lo leen, chicos; la complejidad de un guion no es directamente proporcional a su calidad. Hay muchas obrass que necesitan uno muy simple para triunfar. Esa ha sido la fórmula del éxito de Pixar desde el estreno de Toy Story. Pues K-On me parece una de esas series. Es un anime para relajarte y disfrutar sin necesidad de estar pensando en teorías de conspiración. Ahora, la complejidad tampoco es mala. Muchas series que son reconocidas como las grandes obras maestras de este medio lo consiguieron en parte por la complejidad de su guion. Es un tema difícil, ya que si una historia es muy complicada, se te puede ir de las manos y terminar haciendo capítulos enteros de exposición. Esto fue lo que le pasó a Shingeki no Kyojin. Por el otro lado, si haces una historia muy simple terminas con una obra vacía que nadie recordará. K-On está en el extremo de los simples, sin llegar a ser olvidable. Y esto lo logra principalmente gracias a sus personajes.


Esta escena, del capítulo 11, es el momento más íntimo, el clímax emocional de la temporada, y en vez de apostar por lo melodramático, optaron por darle un sentimiento tierno al momento. Amé eso.

Uno de los problemas de hacer una historia muy simple es que puedes terminar con personajes planos, que no tengan nada que los haga interesantes. En este aspecto K-On lo hizo muy bien porque en los primeros 2 capítulos sienta rápidamente las bases de cómo sería cada personaje. Fácilmente podías señalar a un personaje y definirlo con unas pocas palabras. Esto podría parecer algo malo, pero en realidad es beneficioso para la serie porque rápidamente haces que los personajes sean fácilmente diferenciables, y te crea ciertas expectativas.

Ahora, ¿sería bueno que fuera así durante toda la serie? Por supuesto que no, pero aquí de nuevo K-On acierta. Luego de esos primeros episodios, la serie comienza a mostrarte distintos ángulos de los personajes que hacen que puedas conocerlos más a profundidad y entender que son mucho más de lo que creías a primera vista. Y lo hace de una manera lenta y en detalles muy pequeños, con lo cual esas revelaciones pasan prácticamente inadvertidas, casi como cuando conoces a una persona y se van, poco a poco, haciendo más amigos. Por lo que, antes de que te des cuenta, cuando llegas al episodio 11, conoces mucho de sus personalidades y empatizas un montón con ellas. Porque son prácticamente humanas

Ese es otro aspecto importante. Me sorprende lo reales que se sienten las protagonistas de esta serie. Esto lo logran principalmente al olvidar el melodrama y hacer que los personajes reaccionen de manera realista ante las situaciones. Cuando alguien se deprime, en vez de comenzar a llorar y pegar gritos por la calle como un loco, esa persona suele encerrarse en su habitación para que no lo vean sufrir. Y ese es el tipo de cosas que pasan e K-On. Esta es una serie que entiende a las personas y no necesita exagerar las situaciones para que tú, como espectador, puedas entender a los personajes.

¿Veré la segunda temporada? Por supuesto. La veré porque tengo esperanzas de que sea incluso mejor. Porque, al contrario de la creencia popular, a mí me parece que las segundas temporadas son una oportunidad para explorar más a profundidad de los personajes. Con  esta primera temporada, ya conocemos a las protagonistas de K-On, y la segunda temporada supongo que toma lugar en su último año como compañeras de clase y de club. Así que espero que sea mucho más personal que la primera. La veré con muchas ganas, y muy probablemente le haga una reseña acá para ver si cumplió mis expectativas, o si estaba completamente equivocado. Espero que con esta reseña, los que no la han visto, le den una oportunidad a K-On incluso si son de esos que odian el moe. Y, por favor, intenten ver los aspectos realmente importantes de las series.

Opinión: El sexo más allá del hentai

De : Wilburg

El sexo, eso que todos disfrutan, pero que a muchos avergüenza. Un tema tabú que es primordial para nuestra supervivencia como especie. Siempre me ha parecido curioso cómo afrontan esto en las historias. Para que nos entendamos, en las historias hay personajes, en la mayoría de los casos humanos. Y el sexo es una de las cosas que nos hace humanos, al ser una de las pocas especies que practica el coito por simple entretenimiento. Por lo tanto, es una gran herramienta que puede servir para construir personajes más creíbles dentro de ciertos contextos. Ahora, antes de continuar con el tema, me gustaría hacer una aclaración.

LA PORNOGRAFÍA Y GAME OF THRONES

Vale, me gustaría aclarar a qué me refiero cuando hablo de que las historias se pueden ver beneficiadas por el sexo. Con esto no quiero decir que mientras más sexo, mejor o más creíble es la historia, porque en ese caso la pornografía sería el mejor tipo de historias que existe. Y todos sabemos que la pornografía no es historia con sexo, sino sexo con «historia».

Game of Thrones sería un ejemplo más acercado a lo que estoy intentando decir. Es una serie con una historia compleja y personajes tridimensionales muy bien desarrollados. En esta, el sexo simplemente funciona como una herramienta para darle más vida a su mundo y a las relaciones personales que se desarrollan en él… y para vender más. No es una historia que sólo tenga valor sexual. Antes del sexo, tiene muchas otras cosas que la hace resaltar.

EL SEXO EN EL ANIME

Si estás leyendo esto es porque disfrutas de ver dibujitos chinos. Y como no eres muy tonto, te habrás dado cuenta que el sexo en el animu… no está presente. En este medio siempre hemos visto historias de amor muy cursis y completamente inocentes, donde el deseo sexual no existe. Esto siempre me ha parecido muy aburrido, y aparentemente no soy el único ya que una de las series más populares recientemente fue Kuzu no Honkai (la cual, como ya sabrán, está construida alrededor del apareamiento). Y, de nuevo, debo explicarme. En el anime sí que hay contenido sexual, pero todos conocemos qué clase de series son las que hacen uso de él. Sólo el hentai e historias ecchi sin ningún tipo de valor artístico son las que explotan este campo. Y lo hacen de formas muy raras (nuestros amigos los japoneses están un poco tocados). Yo lo que quiero son más historias serias, ya sea de romance o drama, donde sea usado el sexo de manera común.

Espero que Kuzu no Honkai sirva de algo y afecte a la industria de forma positiva. O, en el peor de los casos, tendríamos un montón de series vacías donde solo importa el sexo. Kuzu no Honkai es peligrosa...

La inocencia con la que tratan las historias de amor roza el punto de ser molesta. En cualquier película gringa como, por ejemplo, 500 Days of Summer, el momento más importante de la relación en la película es la primera vez que copulan. Ahora, ¿cuál puede ser el momento más importante para una relación en un anime de 12 capítulos? … tomarse de la mano…

Lo digo completamente en serio. Hay series donde ni siquiera llegan a besarse. Así que podrán imaginar que la idea de fornicar ni cruza la mente de los personajes (Se me están acabando los sinónimos). Quizá es por mi falta de experiencia con series más underground, pero el anime parece pecar de inocente y toma al espectador por iluso. Esperan que nos creamos que vivimos en un mundo donde a los niños los trae la cigüeña. Por fortuna para mí, recientemente he encontrado ejemplos de series que toman este aspecto sexual del ser humano y lo utiliza para dar forma a sus personajes. Y para sorpresa de pocos, no lo he encontrado en el anime, sino en el manga.

OYASUMI PUNPUN

Empecemos fuerte, con uno de los grandes del manga.  Oyasumi Punpun es una historia escrita y dibujada por Inio Asano. En esta, se nos narra la vida de Onodera Punpun, siempre representado como un pollito, el cual digamos que tiene una vida muy conflictiva. En la serie veremos a nuestro pequeño pollito crecer y pasar por la adolescencia hasta hacerse un pollo adulto.

Aún no lo he terminado de leer, voy apenas por la mitad. Pero lo que he leído ha sido suficiente para ver lo importante que es el sexo para Oyasumi Punpun. Y es un gran ejemplo para demostrar cómo el sexo sirve para el desarrollo y la evolución de los personajes. Al tener a un Punpun en crecimiento, y al seguirlo por cada etapa de su vida, muchos sabrán que el aspecto sexual es una gran parte de la pubertad. Si sumamos eso al hecho de que Punpun es un personaje psicológicamente inestable, rodeado por personajes aun más inestables, el sexo se convierte en un tema central para crear y reforzar traumas en la mente del pollito.

Aquí debería poner una viñeta sexual de Oyasumi Punpun pero este blog se supone que es SFW. Así que mejor veamos a estos tiernos pollitos...

Además, el sexo, junto con los temas y la narrativa misma del manga, es perfecto para dejarle claro al lector que esto no es una historia de niños. Porque una cosa es ver a un pollito pasar momentos difíciles y combatir con la depresión, y otra muy distinta es ver a ese pollito masturbarse para olvidar sus problemas. En este manga, Inio Asano demuestra su especialidad que es explorar lo más profundo de la mente de sus personajes de una forma que sea creíble y permita empatizar con ellos. Es una historia increíble que recomiendo a todos los que no sean demasiado sensibles o psicológicamente inestables. Pero aun no lo he terminado, y este no es la razón principal para estar escribiendo este artículo. Pasemos al que realmente importa.

LA SEXUALIDAD EN CITRUS

Citrus es un manga que dejé para el final por tres razones. En primer lugar, porque es el manga del que realmente quería hablar. Todo este artículo es solo una excusa para hablar de un manga que disfruté un montón, y dejarlo para el final me da la facilidad de extenderme más al comentarlo. La segunda razón por la que lo dejé para el final, es porque este me parece el ejemplo más claro de cómo los anime deben comenzar a incluir la sexualidad en sus historias. Y por último, pero no por ello menos importante, porque asumo que mientras más tarde hable de él, menos gente lo leerá, lo cual significa menos gente que me quiera linchar por incluir un yuri en este artículo.

Si están atentos habrán notado que durante todo el artículo estuve usando la palabra «sexo» (o sinónimos) y en esta ocasión uso la palabra «sexualidad». ¿Por qué es esto? Bueno, simple, porque en Citrus no hay sexo.

En Oyasumi Punpun se muestra el sexo de una forma explícita, cruda, adulta. Eso está bien, para una historia que apunte a ese público. Sin embargo, yo no quiero que todas las historias en el anime sean adultas y darks. El tema que quiero discutir en este punto, y mi principal razón de molestia, son esas historias de romance inocentes hechas para adolescentes. Y Citrus es mucho más parecido a lo que yo esperaría de esas historias que Oyasumi Punpun. Y para poder hablar bien de Citrus comencemos por conocer la sinopsis.

Yuzu Aihara es una autoproclamada gyaru que, tras el reciente matrimonio de su madre, debe mudarse y junto con ello, asistir a una nueva escuela. Preocupada sobre lucir bien y conseguir un novio en su primer día, Yuzu se entera de que es una conservadora academia sólo para chicas; además, consigue rápidamente problemas con la presidenta del consejo estudiantil, Mei Aihara, quien parece ser la estudiante modelo. Tras descubrir la secreta relación de Mei con un profesor, Yuzu regresa a su casa para enterarse de que además Mei es su nueva hermanastra, por la cual también comienza a tener sentimientos. (Debo expresar mis más sinceros agradecimientos a Wikipedia-san por regalarme esta sinopsis).


Si, es verdad, tiene la premisa de una historia pornográfica. Y no lo niego, en los primeros episodios parece que fuera escrita por un adolescente de lo inmadura que es. Sin embargo, a medida que pasan los episodios y las protagonistas se comienzan a hacer más cercanas, la historia y la sexualidad alrededor de esta comienzan a tomar un sentido muy distinto. Cuando comenzamos a conocer un poco más a los personajes, su actitud un poco menos inocentes, a sus 17 años, hace que sea mucho más creíble la historia. Y comienza a parecerse cada vez más y más a eso que quiero de los anime de romance. No hay sexo, pero siempre está la tensión y el deseo sexual por parte de los personajes que hace de sus encuentros algo mucho más interesantes. Además, esta sexualidad con la que se rodea cada beso y cada caricia en el manga funciona para explorar aspectos más profundos de la psicología de los personajes.

Las protagonistas son hermanas, hermanas que se enamoran. Eromanga sensei ya nos ha dejado un poco traumatizados con ese tipo de premisas y a lo mejor sientan repelús hacia este manga. Pero aquí el tema se afronta de una manera totalmente distinta. Mientras en Eromanga sensei la sexualidad de los personajes es usada casi a modo de broma, en Citrus esta sexualidad es utilizada para discutir temas como la hermandad y la orientación sexual. Aquí vemos un problema de Eromanga sensei. Si lo pensamos, toca un tema muy interesante (un interés romántico hacia un hermano), pero su falta de realismo y credibilidad solo hace que toda la serie parezca un gran chiste. Imagínense que de verdad se enamoran de su hermano/a. Sería una situación increíblemente difícil e incómoda. Este manga toma esa premisa tan tonta de la cultura otaku, y la ve con unos ojos más realistas. Y por supuesto con el realismo, viene el sexo.

Es muy difícil expresar por qué Citrus merece tu tiempo, principalmente porque sé que muchos no se ven atraídos hacia este tipo de cosas «para gordos pervertidos». Pero sí que la recomiendo. Es una historia que recomiendo porque, desde mi experiencia, es el enfoque más realista que he visto a las relaciones amorosas en un anime/manga, sin llegar a ser del todo adulta. Es una historia que tiene personajes creíbles y tridimensionales, y, más importantes, que no toma al lector por tonto. Hay momentos en los que su identidad de serie yuri «para gordos pervertidos» llevará la promiscuidad de sus personajes un poco al extremo. Eso puede llegar a ser irritante, no lo niego. Pero creo que vale la pena soportar ese tipo de cosas para poder disfrutar de una historia romántica verdadera… quién iba a pensar que mi romance favorito en el anime/manga sería entre dos hermanas…

Además, si no te gusta la historia, sólo por los dibujos ya vale la pena...

Por cierto, como dato extra, les informo que si no desean leer el manga, pronto se estrenará una adaptación anime de Citrus. Espero que no la censuren y le haga justicia al manga. O mejor, que arregle esos pequeños fallos que tenía la historia original. Con suerte esta obra cambiará la percepción que tiene la industria sobre las relaciones humanas. Aunque lo más probable es que no porque pocos se atreverán a ver esta «cosa rara para gordos pervertidos», pero siempre se puede tener esperanzas. Kuzu no Honkai ya lo hizo y, aunque no la disfruté ni un poquito, espero que salgan series copiando su fórmula del éxito pero agregando personajes creíbles e historias interesantes. 

Al parecer Koi to Uso, de esta temporada, tiene la intención de hacer algo similar y tomar una visión más sexual de las relaciones. Y no como el típico anime que siempre toca el sexo desde un punto de vista bastante extraño y perverso, sino enfocando su historia a ser más real. De igual manera, Tsurezure Children no parece contenerse de hacer algún que otro comentario sexual, aunque este enfoque es un poco más típico en el anime/manga. Tengo esperanzas de que en el futuro podamos ver cosas como Game of Thrones o Breaking Bad, que integran el sexo a sus historias de forma orgánica y magnífica, sin perder lo que realmente hace a una hitoria inolvidable.

Y aquí concluye mi artículo homenaje al sexo en la narración de historias. Sé que hay muchos otros ejemplos de historias con sexo sin llegar a ser hentai. Berserk podría entrar en esa categoría (lo siento, no lo he leído). Pero Oyasumi Punpun y Citrus me parecían los dos ejemplos más importantes para entender el potencial perdido al hacer historias tan inocentes. Y repito, todo este artículo fue solo una excusa para hablar de Citrus, ya que acababa de alcanzar el último capítulo publicado hasta la fecha y necesitaba escribir algo al respecto. Espero que los haya animado a, aunque sea, darle una oportunidad a su manga, o a la adaptación al anime cuando estrene.

Reseña: Mob Psycho 100

De : guy wholikesanime

Mob Psycho 100


¿Recuerdan la temporada de verano del 2016? Por supuesto que sí. Quien podría olvidarse de títulos como RLaif, 91D y Naranja... De acuerdo, casi todos los animes de ese momento fueron cruelmente masacrados y devorados por el monstruo llamado LL Sunshine, el cual actuó como una especie de aplanadora comercial dejando fuera de competencia a todo lo demás. Pero hubo algunas piezas que lograron salvarse de tan fatal destino y consiguieron éxito en ventas y cierta aclamación crítica. Una de ellas fue Mob Psycho 100, la segunda adaptación de un manga de ONE después de OPM, esta vez producida por Bones en lugar de MadHouse, cosa que originalmente me desconcertó pero que tiene mucho sentido cuando te ponés a analizar el historial del estudio porque verán, la gente de MadHouse sabe hacer anime pero son horribles al momento de tomar decisiones.

Nuestro protagonista es Mob, un adolescente fracasado. Horrible en lo académico, perdedor en el amor, para nada atlético, y sin habilidades sociales, pero que posee poderes psíquicos increíbles, los cuales se limita a usar debido a su naturaleza peligrosa. Sólo los revela para pelear contra espíritus malvados o contra psíquicos desquiciados, ya saben cosas típicas del día a día.

Como sabrán (o no) no soy fanático del trabajo de ONE, esto solamente habiendo visto OPM, ya que los personajes y la comedia serán simpáticos pero sin trama real ni personajes fuertemente motivados mi interés tiende a durar poco, y OPM corría con la ventaja de estar producido por mi estudio favorito y dirigido por Natsume Shingo, un hombre que está escalando posiciones entre los mejores directores de años recientes. Y no es que Bones sea un mal estudio o que Yuzuru Tachikawa un mal director, a pesar de que no me emociona su trabajo particularmente, pero son un retroceso, si algo, en materia de producción y staff. Solo para desviarme un momento, es interesante ver como Shingo antes trabajaba para Bones y Tachikawa para MadHouse pero ambos estudios decidieron intercambiar directores con la esperanza de que el trato fuese provechoso para todos, y así resultó ya que ambos lograron darle un giro a sus carreras mientras dejaban ganancias para los dos estudios. Pero cuando se trata de adaptaciones de ONE Tachikawa, a pesar de ser menos talentoso, terminó mejor parado dado que, contra todas mis expectativas, Mob Psycho no sólo es mejor que OPM sino que es además una buena serie.


PRODUCCIÓN AUDIOVISUAL
Para empezar, es una de las series mejor logradas en términos audiovisuales de todo el año. El movimiento tiende a ser fluido a pesar del exceso en líneas de velocidad, y sobre todo en las escenas de acción, más adrenalínicas y que requieren de mayor movimiento, se notan tanto el esfuerzo de los animadores como un genuino interés por parte del director de darle cierta epicidad y emoción. Las coreografías están bien armadas, el movimiento tiene peso y resulta catártico, y el espacio se toma en cuenta como un elemento, cosas que no siempre suceden y que están relacionadas con una dirección competente. Pero Mob Psycho destaca particularmente por su diseño y estética más que por su movimiento y dirección por más buenos que sean. Una de las razones por las cuales el movimiento es de hecho tan bueno, es porque los diseños de personajes son simples y fáciles de trasladar de escena a escena, cosa rara considerando que es una adaptación de manga. A pesar de su simpleza, los personajes tienen mucha personalidad visual y son fácilmente diferenciables entre sí debido a un uso de color muy inteligente, variedad de detalles y múltiples tipos de cuerpos. Y hablando de colores, por Dios que Mob Psycho hace buen uso del color es como si el staff se percatase de que de hecho están trabajando en animación. La serie tiene una paleta bastante estándar la mayor parte del tiempo, pero a medida que la escena o el episodio se ponen más y más emocionantes o confusos, los colores van apareciendo y mezclándose entre sí, cosa que sirve a un propósito estético pero también narrativo ya que ilustra el caos del universo dentro del anime así como la inestabilidad mental del protagonista. Al color lo acompañan una combinación de efectos y metáforas visuales muy bien usados que hacen de las escenas más memorables, ayudan a darle más fuerza a los momentos de comedia y a las escenas de acción, o a presentar mejor los escenarios. Esta combinación de movimiento fluido, buenos diseños de personajes, e inteligente uso del color y efectos, dan una variedad visual a la serie sumamente refrescante, pero que solo funciona con una correcta composición, y este es un aspecto del apartado directivo que está muy logrado. La forma en la que está visualmente estructurada la serie es muy coherente, y sirve para organizar lo que se ve en pantalla para que no se sienta excesivamente cargado. Sumado a una puesta en escena en general buena, y a una relativa consistencia en la animación a lo largo de la serie, Yuzuru y su equipo nos dan una de las piezas visualmente más hermosas de todo el año.

La música la compuso Kenji Kawai, y sinceramente la banda sonora no podría ser más Kenji Kawai. Alguien le dijo “Che, necesitamos una banda sonora para un anime de televisión” pero nadie le aclaró que se trataba de una comedia de acción protagonizada por estudiantes de secundaria, así que simplemente repitió la música de GitS pero ligeramente arreglada. No es mala música per se, y sin lugar a dudas me gusta de forma independiente, pero no creo que haya sido la mejor decisión para este tipo de serie. Por suerte, Yuzuru supo manejarla dentro de todo de forma competente y la banda sonora terminó funcionando, a veces mejor a veces peor, pero bueno.

HISTORIA Y PERSONAJES

La historia de Mob Psycho es simple, obviamente. Durante los primeros cuatro episodios lo que tenemos es una presentación de la vida diaria de Mob, de su trabajo, su familia, escuela, etcétera. Sinceramente el primer tercio de la serie no está manejado de la mejor forma posible, y las secuencias que conectan las distintas escenas de acción son tolerables en el mejor de los casos y a veces hasta tediosas. El formato episódico tampoco ayuda al ritmo ni el hecho de que en este punto los villanos no sean tan interesantes. Pero el inicio cumple un propósito fundamental a pesar de su ritmo de tortuga, presentarnos a los personajes, el mundo, los temas, y en general armar el marco en el que se van a desarrollar los eventos. No fue hasta el episodio cinco que el anime realmente me atrapó porque es en ese punto donde se empiezan a explorar los temas con mayor profundidad y empezamos a hilar arcos de desarrollo de personajes con una trama. Una trama sumamente sencilla, pero buena a pesar de ello. Además es a partir de ese episodio donde el ritmo encuentra un cauce adecuado y fluye de forma orgánica, sin sentirse ni muy apresurado ni somnoliento. Combinado eso con escenas de acción genuinamente buenas y una comedia graciosa, dentro de lo esperable, lo cierto es que los otros dos tercios del anime son muy disfrutables. De acuerdo, de acuerdo, no es nada más que diversión descerebrada pura y honesta combinada con una impecable presentación, y en vista de eso las conveniencias, agujeros y demás tumores narrativos se multiplican, pero no me molestan tanto dado el carácter de la serie y el hecho de que sirven a un propósito más grande, el que la serie sea divertida.

“Todo lo que acabas de decir se puede aplicar a OPM, o a BnHA, o a Re0, y esos animes no te gustaron.” La diferencia radica en que distinto a OPM, Mob Psycho tiene personajes con motivaciones, objetivos y una trama, por más simples que sean todos, y a diferencia de BnHA y Re0, el anime no se toma excesivamente en serio y logra poner el ojo principalmente en la diversión más que en la angustia. Mob Psycho es de hecho, la serie que BnHA aspiraba a ser: la historia de crecimiento del marginado social, el maestro carismático, el rival que quiere llevarse el mundo por delante, la organización de super villanos. Pero como dije, Mob Psycho es mucho más consciente de lo que es y no pretende tomarse en serio a extremos ridículos o que insultan la inteligencia del espectador.

Sería injusto decir que la serie es sólo diversión en base a acción bombástica y comedia ridícula. El tema principal sobre auto superación y el valor personal, muchas veces antes visto en el anime, está manejado de forma interesante y el foco más que puesto en el protagonista está puesto en quienes lo rodean.

Al igual que la historia, los personajes son simples. Representan unas pocas ideas o sirven a la comedia o trama de la serie. Así y todo la dinámica que tienen está muy lograda y se mimetizan bien tanto con el tema principal de la serie como con la trama en general. Mob es quien representa el tema más importante de la serie. Un chico con poderes psíquicos al que le va mal en casi todos los aspectos de su vida. Es ingenuo, no muy inteligente, malo en los deportes y sin ninguna aptitud social. Pero Mob se rehúsa a usar sus poderes para hacer de su vida más fácil porque está más interesado en mejorar como persona por su propio esfuerzo y dedicación. Es además amable, generoso, valiente y está dispuesto a proteger a quienes ama. La verdad es que Mob no tiene mucho para construir un arco de desarrollo, es más bien el modelo al que aspiran los demás personajes. Teru por ejemplo es lo contrario a Mob, un chico con poderes psíquicos egoísta y engreído que los utiliza para su propio beneficio y hacer más fácil su vida. Si bien el potencial para un arco de desarrollo en este caso está, y los episodios dedicados al crecimiento de Teru son lo mejor que tiene el anime, su crecimiento se sintió apresurado y el cambio radical en su personalidad forzado. Algo similar pasa con Ritsu, el hermano menor de Mob. Es perfecto en casi todos los aspectos de su vida pero envidia los poderes de su hermano y dado lo que podría hacer con ellos, los desea para sí. No quiero spoilear el arco de Ritsu pues empuja casi toda la trama en la segunda mitad, pero sí la resolución de su arco me pareció apresurada como la de Teru. Dicho esto entre Mob, Teru y Ritsu, se logró crear una química muy divertida que establece un trío de personajes ideal para una serie de acción y comedia de esta naturaleza, esto tomando en cuenta que de momento no hay mucho material en términos de crecimiento de personaje para trabajar. Por último tenemos a Reigen, el estafador maestro de Mob que se hace pasar por psíquico para explotar al chico. Si bien Reigen es el más carismático del cast y quien más aporta al apartado cómico, es también quien establece los temas de la serie pues le enseña a Mob valores que luego él pasa a personajes como Teru o Ritsu. La idea de que los poderes no lo hacen superior a los demás, que no debería usarlos contra otras personas, que son una herramienta que sirve para hacer el bien en el mundo. Por supuesto que las intenciones de Reigen están en duda, pero así y todo se convierte en la espina dorsal de la temática y desarrollo de los personajes.


CONCLUSIÓN


Mob Psycho fue una sorpresa. Esperándome una mediocridad de lindos colores me encontré una muy divertida serie de anime excelentemente presentada, con historia y personajes simples pero que funcionan dada una muy buena ejecución. No es innovadora u original, y tiene sus problemas. Inicio lento, agujeros y conveniencias, arcos de desarrollo apresurados, junto a un bajo índice de complejidad en su trama y temas. Sin embargo cumple excelentemente lo que pretende, ser una muy entretenida pieza llena de pura y sana diversión.

Reseña: Shingeki no Kyojin Season 2

De : Wilburg


Después de cuatro años, por fin puedo decir que fui capaz de ver la segunda temporada de Shingeki no Kyojin. Si leyeron mi reseña de la primera (Si no, la dejo aquí), sabrán que soy bastante fan de esta serie. Significó un antes y un después en mi afición por el anime. Fue de las primeras que vi, y una de las que me introdujo a este lindo mundo del animu. Y dado que hice la reseña de su primera temporada, me vi en la obligación de hablar de esta también.Y me habría gustado venir hoy, y decir lo fantástica que fue esta temporada. Narrarles mi experiencia y contarles por qué merece la pena verla y cómo mi vida cambió después de disfrutarla. Lamentablemente ese no es el caso. Pero de eso hablaremos más adelante, por ahora, empecemos por las cosas buenas de la vida.

¡Advertencia de spoilers! Si quieres entrar virgen a la temporada, lee con cuidado

ASPECTOS TÉCNICOS IMPECABLES

Ok, de primeras, el título miente. Me gustaría hablar maravillas en este apartado, pero no puedo dejar pasar ese bajón en la calidad del 3D, muy notable en el Titán Colosal. ¿Qué pasó? Recuerdo aquellas animaciones de Eren moviéndose alrededor del titán en la primera temporada y me dan ganas de llorar al ver lo que hicieron en esta. Pero bueno, es un pequeño punto negativo, y lo pasaremos muy rápido. Quiero hablar de, al menos, una cosa buena de esta temporada.

Incluso con la baja calidad del 3D en esta temporada, me sorprende cada vez más lo impresionante que es la animación 2D. Es increíble cómo se combina tan perfectamente con el 3D. Sinceramente, pensé que la animación de la primera temporada ya era perfecta, pero en esta ocasión se superaron. Esos rápidos movimientos de cámara, pasando de un extreme close-up a un long shot (términos para sentirme más inteligente) que además se suma a esos complicados movimientos del cuerpo en el aire… es sorprendente. Con cada escena de acción, los animadores te tiran su talento a la cara, diciendo a gritos «Sabemos lo que hacemos». No se me ocurre cómo todas esas secuencias pueden ser dibujadas a mano. El Sakuga a veces es capaz de cosas impresionantes.


Otro aspecto que se mantiene consistente en calidad es la banda sonora. La música de Yasuko Kobayashi es épicamente maravillosa. Tiene una fuerza que he visto en pocas series, y acompaña perfectamente a la acción en todo momento. Se podría decir que, como la trilogía de precuelas de Star Wars, esta temporada valió la pena solo por escuchar esa música de nuevo. Y como no soy tampoco un analista profesional de música (literalmente, de música sé menos que lo que sabe una tortuga de física cuántica) no puedo comentar mucho más. Así que, desgraciadamente, aquí se acaba el lanzarle flores a la serie. Ahora vayamos a lo que realmente importa.

¿DÓNDE ESTÁ MI ACCIÓN?

Lo sé, lo sé, «la primera temporada los malacostumbró a puro acción, acción, y más acción. Y eso no es Shingeki no Kyojin. Shingeki no Kyojin son conversaciones laaaargas y profundas. No te quejes de la segunda temporada cuando fue culpa de la primera por meter tanta acción»… ja… ja… ja… No tienen idea de cuántas veces me han dicho eso los fanáticos del manga. Y me irrita bastante. Excusan su porquería de guión con un « ¡Oh! es que están malacostumbrados por el anime». Y disculpen que sea así de severo pero no puedo mentir, el guión de Shingeki no Kyojin es malo, es absurdo, es… aburrido…

Y aquí debemos hacer un inciso. Antes de que me acribillen quiero hacer una distinción entre «historia/trama» y «guión». Cuando hablamos de «historia/trama» nos referimos al «qué». El conjunto general de acontecimientos, personajes y universo que quiere mostrarnos un autor. Al hablar de historia nos referimos a argumento y temas de la obra, y en este aspecto Shingeki no Kyojin sale premiado como una de las serie más interesantes que he tenido el placer de ver. Ahora, cuando hablamos de «guión» nos referimos al «cómo». La forma de mostrar, ya sea en diálogos, silencios, lenguaje corporal e incluso simple edición de imágenes fijas, dichos temas que el autor quiere tocar. Mientras la historia abarca a la obra como un todo, el guión va escena por escena, asegurándose que funcionen y que se conecten de una forma cómoda para el espectador (o incómoda, dependiendo de las pretensiones del autor).

Ahora que conocemos la diferencia, seamos sinceros con nosotros mismo, y aceptemos que Shingeki no Kyojin tiene un guión bastante absurdo. Escenas con reacciones exageradas, personajes gritando sin razón aparente, y diálogos expositivos interminables son causa de un guión descuidado. Este problema lo tiene desde la primera temporada, donde solo puede apelar a la exageración para intentar arrancarte a la fuerza una pequeña emoción. No lo niego, hay momentos en esta temporada donde el guión resalta y hace a las escenas más interesantes (véase como ejemplo al Comandante Erwin al final de la misma). Pero eso no quita que el guión falla en la mayoría de los casos por ser excesivamente atropellado y aburrirme con diálogos interminables. Y no estoy diciendo que sea culpa del anime tampoco, ya que le eché un vistazo al manga y también está lleno de estas conversaciones infinitas.

Y no habría ningún problema con ello, si la temporada no fuera solo diálogos. Por Dios, la primera temporada también tenía un guión escrito por incompetentes, pero al menos lo disfrazaba todo con una gran dosis de acción que hacía la experiencia más disfrutable. Y en esa temporada al menos la sucesión de eventos de sentía natural y mantenía la tensión. Es decir, eran incompetentes, pero menos incompetentes.

Y no me entiendan mal, no estoy en contra de los diálogos. Los diálogos pueden ser una herramienta increíble cuando están bien usados, cosa que aquí no pasa. En esta temporada los diálogos están ahí para dar más, y más, y más, y más información, como si estuviéramos en un salón de clases. Y lo hacen de la peor forma posible. Ni siquiera tiene diálogos con información implícita o conversaciones con la intención de mantener la tensión narrativa. No. Aquí, cada vez que alguien abre la boca, te escupe información a la cara.

Es una temporada informativa. Tengo entendido que sienta las bases para una tercera temporada que necesitará de toda esa información. Pero en ese caso habría preferido que me sacaras un libro de texto sobre Shingeki no Kyojin, antes de pretender «esconder» esa información debajo de un pseudoconflicto.

Y aquí vemos el que, en mi opinión, es el gran error de la temporada. Esta carece de conflicto real. La mitad de la temporada vamos sin rumbo y sin un objetivo claro. Y al momento de llegar a esa segunda mitad cuando presentan el «conflicto» de este arco, es muy aburrido por lo atropellado que se siente. Precisamente el hecho de presentar un conflicto, un objetivo, un Eren al que salvar, le da al grupo de personajes un rumbo por el que ir. Un rumbo que esperaríamos esté lleno de obstáculos y cosas interesantes que merecen la pena ver… pero no. Literalmente se detienen en mitad del bosque, a hablar. Y pasamos unos 3 o 4 capítulos con nuestros personajes principales esperando y platicando encima de un árbol. ¡Oh por Dios que alguien lo detenga, es demasiado intenso, creo que me va a dar un infarto de la emoción!...

Lo único que verdaderamente vale la pena de esta temporada es su último episodio, porque al fin pasa… algo. Al fin la historia avanza. Pero adivinen qué, es el último capítulo, y tendrán que esperar un año para seguir viendo esta temporada que cortamos por la mitad. Esta segunda temporada estaba condenada desde el principio. Desde el momento que se anunció que serían solo 12 capítulos. ¿Por qué? Porque siguió la misma estructura de la primera temporada, pero la cortó por la mitad. Para que nos entendamos, es como si la primera temporada la cortan por el capítulo donde sale Eren titán, y te dicen «Ya, terminó, ahora espera un año para poder terminar de ver la temporada».

Esta temporada es demasiado corta. Y no solo es corta, está mal estructurada. El manga de Shingeki no Kyojin sale sin descanso todos los meses (creo). Por lo tanto, no tiene una estructura pensada para una temporada de 12 episodios. Es trabajo del guionista adaptar esa historia para poder hacer una temporada completa, cerrada, que sea una experiencia por sí sola sin depender de las siguientes. Y si necesitan un ejemplo, no hay que ver más allá que su compañera de los sábados: Boku no Hero Academia. El manga tiene las mismas condiciones de un long running shonen que tiene Shingeki no Kyojin. Sin embargo, si vemos a su primera temporada notaremos que, aunque sean solo 12 episodios, tiene una estructura perfecta con un inicio, un desarrollo y un final claro. Además de tener por sí sola desarrollo de la historia y crecimiento de los personajes. Esa temporada es cerrada, es decir, es una experiencia independiente que puedes disfrutar de igual manera aunque no tengas intenciones de ver la segunda. Incluso la segunda temporada, que consta de 2 cours, tiene un primer arco (el arco del torneo) con una estructura igual de perfecta y clara. 

Ahora, por favor, que alguien me responda… ¿de qué forma creció Eren en esta temporada? Además de ganar un poder nuevo al final, gracias a un maravilloso Deus ex machina, Eren al final es exactamente la misma persona que al inicio de la temporada. Y lo mismo aplica a los personajes secundarios porque, aunque conozcamos cosas de su pasado, siguen actuando de la misma manera, así que realmente no cambió nada. No hubo crecimiento. Creo que los únicos personajes que se podría decir que sufrieron una evolución real en esta temporada son los antagonistas (quiénes no mencionaré para evitar spoilers). Todos estos fallos son síntomas de un mal guión, que pasó por muchas manos y no tiene una idea clara de qué historia quiere contar.

Por cierto, el guión también es el responsable de que al principio de un capítulo te pongan un flashback que se lleva la mitad de este y es completamente irrelevante para la historia. ¡Gracias guionista, jamás recuperaré esos 12 minutos de mi vida en los que vi a Eren dándose trompadas con unos totales desconocidos!

VEREDICTO FINAL: 6/10

Y ya está. No hay mucho por comentar de esta temporada. Carente de profundidad y con errores tan básicos, pude agrupar todos bajo un solo tema. Sinceramente, no la disfruté mucho. Tiene sus cosas buenas… pocas pero las tiene. Sin embargo, se ven totalmente apabulladas por los fallos. Estuve a punto de dropearla en varias ocasiones, si no fuera porque la veía con mi hermano. Créanme, yo quería que me gustara. No, ¿qué estoy diciendo? Yo quería que me encantara, que me enamorara y me cambiara la vida como lo hizo aquella primera temporada. Pero sus fallos de guión me impidieron disfrutarla como la primera. Aunque debo decirlo, ese último capítulo, aunque también fue bastante mediocre, me hizo recobrar las ganas por ver la tercera temporada. Así que, quizá… tal vez… a lo mejor… es posible que el año que viene nos veamos aquí de nuevo, evaluando lo que será la tercera temporada de una serie ahora llena de altibajos. Espero poder disfrutarla.

Reseña: Senyuu.

De : Sasha Valentine
Información Básica
Fuente: Web manga - Estudio: Ordet, LIDENFILMS - Año: 2013 
Tipo: TV - Géneros: Comedia, Fantasía 
Más Información: Senyuu. on MAL

¿Qué es más difícil de hacer que un anime de comedia? 
R: Un anime de comedia de 4 min.

Senyuu. es una seria completamente brillante dirigida al público fantasía/aventuro. Cada episodio tiene una perfecta duración de 4:00 min donde a los 15-30 s ya estás riéndote. La reseña abarcara las dos únicas temporadas puesto que se pueden tomar como una sola. ¡Empecemos!


Historia: 7/10
Cuando quieres hacer cotufas, pero te sale un portal


En el mundo se abrió un portal por el cual llegaron involuntariamente unos cuantos demonios. El Rey humano decide enviar a los descendientes del legendario Héroe Creación para que combatan al Rey demonio que abrió el portal, y a todos los demás demonios que se encuentran haciendo estragos en el mundo. El protagonista, Alba, es una de los tantos descendientes que tomará el título de “héroe”, y que conjunto el caballero Ross emprenderán su aventura con el fin de llevar a cabo la misión impuesta por el Rey para así salvar al mundo y obtener la recompensa.


Animación: 9/10
Adaptación impecable

La animación está bonita, hay una mejora en el diseño de los personajes y el arte en general en relación al web comic. Si bien los fondos son básicos y estáticos el atractivo acá es que la animación logré captar el chiste personalizado de Senyuu. y vaya que lo logra... aunque claro, esto se debe a lo bien secuenciado que está el web comic.


Audio 6/10
Sí... el ED abarca un cuarto de la animación total


Bueno, en este apartado la serie si no destaca. Aun así el trabajo de los seiyus está bien hecho. Yo particularmente soy fan de los protagónicos y conozco mucho de su trabajo, es común que utilicen a Shimono Hiro (Alba) para este tipo de comedias rápidas. Kayano Ai (Ruki) es adorable, y Nakamura Yuichi (Ross) no hacia otra cosa que matarme de risa, tal cual Abe.

El ED "Believe ~Eien no Link~  por JAM Project, está aburridito, pero me gusta. El segundo ED cantado por Shimono no me gusta, ya perdí la cuenta de las veces que le he dado rewatch a Senyuu. y creo que no lo he oído completo la primera vez.

Los efectos de sonido en relación a la ocurrencia están muy bien ubicados.


Personajes: 9/10
XD

Dentro la simplicidad técnica que rodea Senyuu. los personajes son sencillamente brillantes. No quiero contar nada, porque deben verlo ustedes mismo. Cada nueva aparición es una gran sorpresa llena de risas algo así como el spring 2017.

Disfrute: 9/10
Si no disfrutas de Senyuu. estás muerto por dentro


Los chistes satíricos se presentan en forma de que se den situaciones y frases que siguen la linea argumental, pero que a la vez carecen de sentido, y alguien hace notar que efectivamente no tienen sentido. El trabajo de exponer tales incoherencia será prácticamente exclusivo del protagonista, Alba.  

Lastimosamente debo advertirles que el final es abierto, a la fecha el web manga está en publicación. Y el anime abarca apenas unos pocos caps.

Opinión general…


Senyuu. es bastante específica con el tipo de comedia que maneja, y esta se va a mantener mientras va dándole forma a lo que podría ser el argumento, pero en vano porque como ya les comenté la serie acaba superinconclusa. Aunque roza lo rpg realmente no implementa el concepto más allá de lo que vemos superficialmente, por ello considero que el público que puede disfrutar de Senyuu. es más extenso que el de otras comedias similares (como Ixion Saga) porque se manejan críticas hacia los clichés más comunes de la industria anime en general como lo son las lolis, tsunderes, batallas shounes y especialmente la perspectivas hacia los arquetipos de las series de aventura.


Generalmente no me gusta recomendar series que estén inconclusas, pero si Senyuu. cumple con sus mínimos requerimientos, véanla ahora mismo que se están perdiendo de algo que le hará pasar un muy buen rato.


Recomendada a:

- Me atreveré a decir que a cualquier persona que vea anime de manera frecuente. 
- Fanes de las aventuras.
- Quienes quiera ver una comedia corta brillante.

Seyuu. logra un excelente score técnico de 8,0->8


Score Final: 8/10

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